En durísimo partido Piedritas superó 1-0 al local Dina Huapi por la 2da fecha de la Copa Bariloche, con gol de Ramiro Ausa.
En el primer tiempo no hubo muchas situaciones de gol, pero la visita volvió a mostrar su eficacia frente a la red, rara vez su 9 falla frente al arco y a los 35 minutos no fue la excepción, después de un centro de Santrovich y un fallido cabezazo de Bensi apareció Ausa y se metió entre el defensor y el arquero para mandarla adentro, cayéndose a lo Kempes frente a Holanda en la final del mundial 78.
La segunda parte fue más peleada, con los rionegrinos yendose con ímpetu a conseguir el empate, también creció su agresividad en las disputas y por momentos con violencia, que lamentablemente el árbitro Cuevas no siempre sancionaba con amarilla, aunque hubo 2 amonestados por bando.
En esta mitad fue fundamental Julián Zeta, arquero que si bien salió poco a cortar los centros que cruzaron su área, resultó infalible ante todo lo que le tiraron, rechazando o conteniendo los disparos locales.
Piedritas tuvo ocasiones, pero se hicieron más esporádicas con el correr de los minutos, ya que su atacante figura Sergio Santrovich, sintió el esfuerzo después de tanto tiempo sin jugar, al igual que el goleador Ausa.
Hubo un buen trabajo, como es usual, de la dupla del mediocampo Nimis-Braida y el acompañamiento de Peta Fernández, que se desdobló a destajo, defendiendo y atacando (en el 1er tiempo cortó un remate en la línea que pudo ser gol local).
LO QUE NO DEBE PASAR, AGRESIONES DESPUES DEL PARTIDO
Ya habian pasado cosas durante el encuentro, sin embargo al finalizar la normalidad parecía reinar, ni siquiera el árbitro y sus colegas pasaron momentos de zozobra, cuando inesperadamente se desató la batahola.
Desde LANG TV no podemos demostrar con material lo que vamos a relatar, pero nuestro cronista presenció en primera línea los hechos y hay varixs testigos independientes que pueden corroborar parte de sus dichos y hasta agregar otros (veedor LIFUBA, personal policial, fotografas, público).
El consagrado dr. Carlos Bilardo decía «No te podes distraer», hasta antes de llegar al vestuario pueden pasar cosas, lo que no imaginó seguramente, es que dentro del vestuario también.
Nuestro cronista iba al final de la columna de jugadores de Piedritas, que en su casi totalidad ya había ingresado al vestuario (los locales ya estaban en el suyo), como el único lugar de salida era por una reja junto al vestuario visitante, no le quedaba otro recorrido que ir hacia los vestuarios.
Hay fuentes que indican que todo comenzó por un comentario de alguna persona del local justo cuando pasaban los últimos jugadores visitantes (los insultos estuvieron a la orden del día todo el partido, incluso con afirmaciones discriminatorias, como el cuerpo de algún jugador verdiblanco). Alguien respondió. Insulto va, respuesta viene y de repente lo insólito, se abrió la puerta del vestuario local y los jugadores de Dina Huapi (algunos con el torso desnudo, pues se estaban cambiando) salieron en masa a intentar agredir a los angosturenses, junto a personas del cuerpo técnico y/o del local, más particulares que pasaron por la otra reja que está junto al vestuario de Dina, que no estaba cerrada.
En medio de los forcejeos estaban la policía (2 agentes, 1 femenina) y el veedor de LIFUBA (que fue empujado varias veces), que hicieron lo que pudieron para, infructuosamente separar, detener y calmar a los agresores, que los superaban 5 a 1, por lo menos.
Del lado de Piedritas la agresión fue contenida gracias a su cuerpo técnico, que literalmente puso el «pecho» a los empujones, patadas y trompadas que surcaban el aire.
Gracias a Maxi Fernández, César Ramirez, Santi Lardit (técnico de inferiores) y el preparador físico Lucas Guajardo, LOS AGRESORES NO PUDIERON ENTRAR AL VESTUARIO VISITANTE.
Entre los agresores hubo 2 que destacaron, ambos jugadores que estuvieron especialmente violentos en la 2da parte del match. Lucas Ascencio, fácilmente identificable por sus 2mts de altura, que cobardemente agredió a Maxi Fernández cuando estaba de espalda, empujándolo brutalmente contra la pared, lo que reavivó los ataques de sus compañeros (Maxi además sufrió el robo de su gorra y anteojos de sol, que no fueron recuperados) y Agustín González, que cometió brutales infracciones como las del vídeo que acompaña esta nota (además de otras actitudes antideportivas como empujones varios, insultos y provocaciones), donde barrió con los dos pies hacia adelante al juvenil Bensi, levantándolo medio metro del piso. El árbitro Cuevas apenas marcó lateral, CUANDO INOBJETABLEMENTE CORRESPONDÍA ROJA DIRECTA, otro grave desacierto del juez, muy tolerante con el juego violento local.
Volaron objetos, arrojaron agua, pero por suerte y gracias también a que no todos son iguales, PARTE DE LA GENTE LOCAL, ENTRE ELLOS DEL CUERPO TÉCNICO Y LA DIRIGENCIA hizo entrar en razones a los revoltosos y enviarlos dentro del vestuario.
Fue tal el descontrol que para asegurar la salida de los verdiblancos fue necesario pedir refuerzos a la policía rionegrina, que envió 10 efectivos, ante lo cual, esta vez sí con la seguridad fortalecida, la delegación angosturense pudo retirarse en calma
Sin embargo, casi cuando salían los últimos vehículos del estacionamiento (compartido por ambos equipos), 1 desubicado de los que no faltan, jugador de Dina Huapi, tomó piedras del suelo para arrojarlas a las lunetas de los automóviles neuquinos, por suerte un compañero lo detuvo arrojandose encima y abrazándolo (muy buena actitud), evitando lo que pudo terminar en heridos de estallar los vidrios de algún auto (iban menores dentro, familiares de jugadores).
DESCENSO DE ARCO IRIS, 2 AÑOS Y LOS DE DINA HUAPI NO APRENDIERON NADA
En abril pasado se cumplieron 2 años del descenso a la B de LIFUBA del equipo Arco Iris de Bariloche, por violentos incidentes que protagonizaron en su cancha jugadores e hinchas contra los visitantes de Puerto Moreno.
Parece que la gente de Dina Huapi no aprendió nada de esos hechos, YA QUE GUARDAN CIERTA RELACION (en mucha menor escala, es verdad) CON LO SUCEDIDO EL DOMINGO 10 EN SU ESTADIO.
En esta ocasión los hechos sucedieron por alguno de estos 3 motivos (o todos), a saber:
1-deficientes medidas de seguridad (insuficiente cantidad de policías, rejas abiertas que facilitaban ingreso de público local, retiro de ambos equipos al mismo tiempo, vestuarios que no se cierran, estacionamiento compartido).
2-falta de previsión por parte del juez Cuevas (máxima autoridad dentro del campo de juego) sobre los problemas que podrían producirse (con su larga experiencia no puede alegar desconocimiento de cómo actuar, historial de Dina Huapi, más teniendo en cuenta el clima tenso y agresivo que se vivió durante el partido, dentro y fuera del campo).
3-problemas de conducta, valores, de parte de la gente de Dina Huapi, desconocemos la actitud que tiene ante estos hechos el presidente Daniel González, pero el ejemplo viene de arriba hacia abajo, puede ser el cuerpo técnico (en 2025 el técnico Pablo Dubois fue sancionado con suspensión por agresiones, justamente en el vestuario, con sus propios jugadores), algunos jugadores (por ejemplo ponemos lo vivido en la reciente final del ascenso donde un jugador de San Cayetano, al ser reemplazado corrió hacia su DT y le reprochó sacarlo, incluso agrediendolo arrojandole puñetazos) y parte de la dirigencia. Cómo dijimos, el ejemplo viene de arriba, o se es parte de la solución o del problema, por eso ahora la pelota está en el campo del sr. Gonzalez, que avalara lo que hizo parte de su plantel de primera o tomará medidas.
ESTOS HECHOS SON INADMISIBLES Y NO DEBEN REITERARSE, SU CLUB TIENE UN HISTORIAL DE AGRESIONES, QUE DEBEN PARAR DE UNA VEZ (la más reciente protagonizada por padres de divisiones inferiores contra gente de Piedritas).
Es evidente que algunas personas del club rionegrino, sobretodo jugadores, están imbuidos de un pensar y actuar violento, incomprensible, NO ES QUE SE PUEDA JUSTIFICAR ALGUN ACTO VIOLENTO DURANTE O DESPUES DE UN PARTIDO, ES QUE NI SIQUIERA SON COMPRENSIBLES PUES NO SE JUGABA ABSOLUTAMENTE NADA!!!!!!.
Como dijimos, no es que exista justificación para agresiones, pero este era un partido más, no se definía nada, ni siquiera una clasificación, por lo tanto no hay manera de entender que hubiera tanta exacerbación de la violencia por muchos (reiteramos, ya durante el partido), otra que esté profundamente arraigada en dicha institución.
Por eso, para finalizar, más allá del pésimo momento vivido por la delegación de Piedritas, no hubo daños que lamentar para nadie, pero no se debe esperar que suceda, ES IMPERIOSO QUE LA DIRIGENCIA DE DINA HUAPI TOME CARTAS EN EL ASUNTO Y MODIFIQUE ESTOS COMPORTAMIENTOS INTOLERANTES DE SU GENTE, MEJORE LA SEGURIDAD DE SU ESTADIO Y QUE LA LIFUBA TAMBIÉN TOME LAS MEDIDAS NECESARIAS. POR EL BIEN DEL FUTBOL. NO SE DEBE PERMITIR QUE LOS SALVAJES TOMEN POSESION, NO TIENEN DERECHO Y NO DEBERIAN TENER LUGAR. A LAS FIERAS LA JUNGLA, NO UN CAMPO DE FUTBOL. UN GRANDE DE LA REDONDA DIJO «LA PELOTA NO SE MANCHA», ESTE DOMINGO 10 MUCHA GENTE LA ENCHASTRO. QUE SEA LA ULTIMA VEZ.


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