Este sábado 28 se jugaba la vuelta de las semifinales para buscar un lugar en la lucha por el ascenso de LIFUBA. El 5-1 de ida dejaba a los angosturenses casi clasificados, sin embargo la difícil cancha de Virgen Misionera y la sed de revancha de Boca Unidos no iban a hacer de este partido un paseo.

Pero, la gran tranquilidad y orden defensivo de Piedritas más la falta de ideas de los locales, hicieron pasar el primer tiempo sin grandes apremios a la visita.
La segunda parte fue otra cosa. El delantero Almendra no tenía una buena tarde, sin acertar los pases finales y sin poder aprovechar su velocidad, pero los goleadores son así, aparecen cuando se los necesita, pase de contra y su puntazo terminó dentro del arco local.

Pero duró poco, en la única falla de Zeta (no salió a cortar un centro rasante) cayó en los pies de un barilochense, que la mandó dentro, igualando.
A los pocos minutos Schvenzel peleó una pelota con un auriazul y cayó, estando en el piso el local quiso agredirlo pateando, pero Braida lo impidió interponiendose. Viendo el árbitro Gutiérrez los reiterados intentos del atacante, le sacó roja directa.
Iban 20 del segundo tiempo y así Boca ya sellaba su destino. A los 26 Fernández recibió el balón sobre la derecha y remató al arco casi de compromiso, el balón iba a las manos de Ríos, pero inexplicablemente no la atajó, pego en el brazo derecho y se fue hacia el arco, el ingresado Walter Núñez que acechaba, se dirigió raudamente, capturó el esférico y sentenció el encuentro.
Luego no pasó nada para destacar. Clasificación, basada en las atajadas de Zeta cuando Boca apuró, la dupla Schvenzel (sacó todo, de arriba y abajo) y Enrique (despejó todas de arriba y salió siempre criteriosamente jugando por abajo con pases a los compañeros), la fuerza de Tiziano Cárdenas en la marca y subiendo por la izquierda y el despliegue y liderazgo de Pablo Alfonso (de los hermanos su rendimiento es más notable, ya que había comenzado esta etapa como delantero, no muy atinado y encima lo habían expulsado, reconvertido en lateral sus actuaciones fueron mejorando hasta hacerlo indispensable).
En la mitad Nimis tuvo su habitual despliegue, pero un golpe lo forzó a dejar el juego, Braida un león, patrón del mediocampo, Fernández estuvo más contenido y en un rol muy táctico, realizando coberturas y pisando poco el área rival (se extrañó su tenencia de la pelota, por pasajes del match), Bensi dio todo, luchando y pasando un duro examen aprobado y Ramiro Ausa, esta vez no marcó, pero se prodigó en ataque y volanteando, atrayendo 2, 3 rivales, aguantando el balón y haciendo pases en profundidad, salió fundido.
Ahora el último esfuerzo, con otro duro rival, San Cayetano, pero ninguno ha sido superior a este equipo angosturense, así que todos a alentar, que este club y sobretodo este grupo se lo merecen. Vamos Piedritas. Nos vemos en la final.


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